Venezuela en los últimos años, se ha visto sumida en una crisis social y económica que ha empobrecido y democratizado aún más si cabe la pobreza entre la población. El desabastecimiento y el bajo nivel adquisitivo de las familias, ha abocado a la mayoría de ellas a estar en riesgo o directamente en estado de vulnerabilidad. En estas situaciones, las necesidades básicas quedan replegadas al primer lugar y lo que no, atrás del todo. Aquello que puede tener la más mínima traza de superficialidad, es reemplazado en el orden de cosas por aquellas necesidades de primer orden como alimentación y salud.

Pero la brecha digital es algo que afecta a todos, con carácter prospectivo, porque se proyecta a las generaciones futuras. Vivir desconectados hoy, significa más que no poder consumir contenidos en YouTube y Facebook, y aunque no es el objetivo principal de esta redacción, podemos afirmar que, no estar debidamente conectados significa no poder participar en muchos aspectos, como ciudadanos de pleno derecho. No en balde, muchos países de Europa central, considerar el estar conectados a la red, un derecho constitucional.  Por eso uno de nuestros compromisos para este año, es actualizar los equipos del centro Mater Dei de Venezuela, donde la fundación tiene proyectos en activo.

Hace unos días, se entregaron al Centro de Manejo Tecnológico, los equipos recibidos a través de donación, para los ajustes de los softwares requeridos. Las laptops se mantendrán como inventario rotativo para uso de los docentes que no tengan y como auxiliares del trabajo en las aulas. Ya están los equipos en el centro y ahora, solo queda disfrutarlos.

#AmaSueñaActúa