El proyectado Centro escolar en Benín es un proyecto apasionante de la Fundación. ¿Qué duda cabe? Es también un plan ambicioso, que se está desarrollando a buen ritmo gracias a la aportación de los socios y donantes, personas a veces anónimas que siembran paz y esperanza con su solidaridad. En Benín, junto al Centro Escolar, se está construyendo una granja que proporcionará alimento para los alumnos y trabajo para la población local. Además, estamos comprometidos con la “casa común” de todos los terrícolas y con su cuidado y conservación, así que esta granja pretende tener el mayor impacto positivo en el medio ambiente, estableciendo medios no industriales de producción y protocolos saludables en términos ecológicos. Gracias a la generosidad de una familia portuguesa que ha donado el tractor, ya lo tenemos en Benín y para conseguir su traslado, la Fundación a pagado los costos aduaneros.

Seguimos soñando con educar, amar y construir.